El sol brilla y ofrece energía vital, pero como un arma de doble filo, también puede causar daño severo, especialmente a partes sensibles de nuestro cuerpo como los ojos. La exposición al sol varía según la ubicación geográfica, el clima y nuestras actividades diarias. Pero el riesgo de daño ocular debido a los rayos ultravioletas (UV) está siempre presente, y es particularmente alto en los meses más soleados del año.
¿Cómo afecta el sol a nuestros ojos?
Las patologías visuales pueden desarrollarse con la exposición continua al sol. Por eso es crucial protegerse durante las horas pico de radiación solar. Los rayos UV pueden afectar todas las capas del ojo y dar lugar a diversas complicaciones
1. Daños en la conjuntiva
Pinguécula y pterigium: Estos son crecimientos anormales que aparecen en la conjuntiva, la membrana que cubre la parte blanca del ojo. Son generalmente benignos pero pueden ser molestos y afectar la visión.
2. Daños en la córnea
Queratitis: Inflamación de la córnea debido a la exposición al sol. Este trastorno es especialmente peligroso porque puede llevar a una pérdida de visión temporal o permanente.
Ojo seco: Los rayos UV pueden desencadenar síntomas de ojo seco, una afección incómoda que puede afectar la calidad de vida.
3. Aparición de cataratas
Los rayos UV pueden acelerar la formación de cataratas, lo que provoca que el cristalino del ojo se vuelva opaco y afecta la visión.
4. Daño en la retina
Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE): Esta es una de las principales causas de pérdida de visión en personas mayores de 50 años y su riesgo aumenta con la exposición al sol.
Maculopatía solar: Un daño más extremo que afecta directamente a la mácula, la parte central de la retina.
¿Cómo prevenir los peligros del sol en los ojos?
La prevención es crucial y debe ser una práctica constante a lo largo del año, incluso durante los días nublados. La intensidad de los rayos solares es más alta cerca del ecuador y en altitudes elevadas, por lo que es vital tomar precauciones adicionales si te encuentras en estos escenarios.
1. Gafas de sol homologadas:
La primera línea de defensa son unas buenas gafas de sol que tengan un filtro solar certificado. No todas las gafas oscuras ofrecen protección contra los rayos UV, por lo que es fundamental asegurarse de que están homologadas.
2. Uso de sombreros y gorras:
Además de las gafas de sol, es recomendable el uso de sombreros de ala ancha o gorras para proteger los ojos.
3. Evitar la exposición durante las horas pico:
Si tienes que hacer actividades al aire libre, intenta evitar las horas donde el sol es más fuerte, generalmente entre las 10 a.m. y las 4 p.m.
4. Protección para los niños:
Los niños son especialmente susceptibles al daño solar en sus ojos. Evita que se expongan al sol directo, especialmente los menores de 6 años. Y cuando sean lo suficientemente mayores, asegúrate de que usen gafas de sol con protección UV.
Materiales de gafas y niveles de protección
Policarbonato: Este material es excelente para bloquear los rayos UV y es muy resistente a los impactos. Es ideal para actividades deportivas.
Cristal: Ofrece una visión más clara pero es más pesado y menos resistente a los impactos. Generalmente, el cristal debe ser tratado para ofrecer protección UV.
Niveles de protección: Las gafas de sol suelen tener distintos niveles de protección, denominados como categorías del 0 al 4, siendo el 4 el nivel más alto de oscuridad del cristal pero no necesariamente el que ofrece más protección UV.
¿Qué hay de los lentes de contacto?
Algunos lentes de contacto ofrecen cierta protección UV, pero no deben considerarse como un sustituto de las gafas de sol, ya que no cubren toda el área del ojo.
Consulta con profesionales
Es vital hacerse exámenes oculares regularmente y hablar con un oftalmólogo sobre las mejores maneras de proteger tus ojos contra el daño solar. Ellos pueden ofrecer recomendaciones personalizadas según tus necesidades.

Proteger tus ojos del sol es tan crucial como proteger tu piel. Aunque los efectos negativos del sol en nuestros ojos pueden no ser inmediatamente evidentes, la exposición prolongada puede resultar en problemas a largo plazo. Por ello, es fundamental tomar medidas preventivas como el uso de gafas de sol homologadas, sombreros y evitar la exposición directa durante las horas pico.
Al hacer de la protección ocular una parte esencial de tu rutina diaria, no solo estarás cuidando tus ojos, sino también asegurando una mejor calidad de vida en el futuro.